¿Acudimos a una pedicura profesional o nos hacemos la propia pedicura en casa?
El esmalte permanente no deja transpirar a las uñas.
Suben las temperaturas y llega el
momento de descubrir los pies. Los dedos llevan meses sin ver la luz y es ahora
cuando queremos embellecernos las uñas. Una vez más surge la misma duda de
todos los años: acudir a un centro de estética o hacerse una pedicura casera.
Acá van unos consejitos específicos para quienes opten por la pedicura en casa:
1. Cortar y/o retirar cutículas.
No hay que olvidar que las cutículas tienen una función
de protección y la retirada de las mismas puede abrir una vía de entrada a
diferentes microorganismos que provocan infecciones. En consecuencia, se
aconseja la no manipulación de las mismas.
2. Limar o cortar durezas.
Si se van a realizar un tratamiento estético del pie,
siempre asegúrense de solo limarse las zonas superficiales del pie con
objetos desinfectados o de un solo uso y nunca hacerlo sobre zonas
lesionadas o heridas previas que podríamos tener como, por ejemplo, una
ampolla.
3. Cortar callos.
Para cortar los callos con instrumental cortante o punzante
se recomienda acudir a un podólogo colegiado y titulado. Intentar en casa
cortarse un callo puede provocarse una lesión que van a lamentar por un largo
tiempo.
4. Esmalte permanente.
Por un lado, voy a advertirles que un esmalte permanente no deja transpirar a la uña y, por
ello, debe ser revisado con frecuencia para controlar su integridad. Por otro
lado, deben saber que la falta de transpiración de la uña hace que se acumule
humedad entre ésta y el esmalte, pudiendo dañarla severamente. Ese es el motivo
por el que el esmalte permanente puede ser también muy contraproducente en uñas
que estén previamente infectadas o no del todo sanas.
5. Lámparas para secar las uñas.
Las lámparas tienen que ser desinfectadas en cada uso, ya
que la superficie de la piel en contacto con este aparato puede dar lugar a la
proliferación de hongos y bacterias debido al propio uso y a la temperatura.
Algunos consejos para el día a día de una pedicura casera saludable
1. No utilizaremos productos que puedan agredir la piel. Solo
emplearemos jabones neutros y agua tibia. Es muy importante que el
agua nunca esté caliente.
2. No cortar en exceso las uñas y siempre hacerlo dándole
forma recta sin entrar en los laterales para que no aparezcan uñeros.
3. No retirar pieles o manipular las uñas con objetos
que puedan hacernos sangrar o no estén desinfectados. Esto puede hacer que evitemos
muchos problemas futuros.
4. Evitar los espacios interdigitales cuando se opta por masajear con
crema al finalizar la pedicura para no sobre-hidratar estas
zonas que de por sí están poco ventiladas.

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