Mantener una buena higiene, secar bien los pies o utilizar calcetines de
algodón son medidas para prevenir el olor de pies.
En ocasiones, nuestros
pies pueden desprender mal olor. Pero ¿cuáles son las razones por las que
huelen así? ¿Son efectivos los remedios caseros? ¿Qué tratamientos médicos
podemos aplicar? Para responder a estas cuestiones analizamos diferentes
opiniones de profesionales en podología.
¿Por qué huelen los pies?
El olor de pies puede
ser puntual o diario. “Si el olor es de
un día, con un mínimo cuidado se resuelve, pero en ocasiones responde a
una patología y no es tan sencillo. Si el olor es habitual, puede anunciar una afección como son
los hongos, aunque no
siempre”, señala Marcos Villares, presidente del Colegio de Podólogos de La Rioja.
Uno de los motivos del
mal olor se debe a “que los pies
pasan horas encerrados, con su secreción excesiva y concentrada. Esta
humedad es el caldo de cultivo, donde las bacterias y los hongos que emiten
gases malolientes se multiplican”, explica Villares.
Este mal olor de
pies se da más en niños y
adolescentes por los siguientes motivos: “Porque se mueven más que un adulto, por lo
que sus pies sudan más y el sudor es una forma de eliminar temperatura
corporal; por el abuso de
zapatillas no demasiado transpirables; y por una higiene inapropiada, que se produce
porque los padres y madres a veces no le dedican tiempo al secado tras el baño
y los niños pequeños no saben hacerlo bien solos”, explica colegiado.
Los hongos y el pie de atleta también
guardan relación con el olor de pies. “Si aparecen puntitos, grietas o la piel se enrojece
o incluso, adquiere un tono blanquecino, hay que acudir al podólogo, porque el
problema puede evolucionar y contagiar a otras partes del cuerpo”, indica
Villares.
Otra razón del olor de
pies es la bromhidrosis, “una
patología relacionada con las glándulas apocrinas”, añade el experto. “No es
que se produzca necesariamente más sudor, es que estas glándulas tienen
ceramidas distintas a las de otras personas, y cuando ese sudor entra en
contacto con las bacterias que hay en la piel, produce amonio y ácido graso,
que genera el olor”, comenta el experto.
¿Son eficaces los remedios caseros?
Tradicionalmente, se
han considerado como remedios caseros para combatir el olor de pies el vinagre,
el bicarbonato de sodio, la salvia, el té negro, etc., pero estos recursos “no son efectivos ante una bromhidrosis,
ya que no existe una evidencia
científica que asegure el control del mal olor generado en los pies”,
explica Estefanía Soriano, vicepresidenta del Ilustre Colegio Oficial de Podólogos de la Comunidad
Valenciana (Icopcv).
En caso de optar por
utilizar los remedios tradicionales, los más eficientes son los polvos de talco. Para su utilización,
“hay que espolvorearlos entre los dedos, en la planta, en la media e, incluso,
en el calzado, porque es absorbente y elimina el exceso de sudor”, explica
Villares.
Ante la incierta
eficacia de los remedios caseros, según Soriano, podemos tomar una serie
de medidas para prevenir el mal
olor de pies:
·
Tener una higiene diaria
correcta, que incluya un buen
secado de los pies después de la ducha o baño.
·
Usar medias de algodón, que absorben la humedad, y no optar por las fibras
sintéticas.
·
Utilizar calzado de piel o tejidos naturales
transpirables que permitan evacuar el calor.
·
Ante hipersudoración,
es aconsejable cambiar las madias una
o varias veces al día.
·
Si se tiene la posibilidad, airear los pies y/o cambiar de calzado durante
el día.
Villares propone otras
recomendaciones para combatir el olor desagradable: “Usar jabones con germicidas para eliminar las bacterias de la
piel, que son las que descomponen el sudor; utilizar antibióticos tópicos en lugar de cremas hidratantes; comprar un desodorante natural compuesto, por
ejemplo, por almidón de maíz, talco y óxido de zinc; y para los casos más exagerados, usar antitranspirantes”.
Tratamientos médicos contra el olor de pies
Según Soriano, los tratamientos que se pueden utilizar para
“remediar esta situación son los antitranspirantes”. El miembro del
Cgcop explica otro procedimiento médico que se emplea: “Cuando la bromhidrosis
está acompañada de hiperhidrosis (exceso de sudor), a veces se realiza un tratamiento con bótox para
detener la producción de sudor. Los pinchazos de toxina botulínica pueden
paralizar casi todo el sudor durante cuatro o seis meses, pero es un
tratamiento temporal, bastante doloroso y en los pies es un 30 por ciento menos
efectivo que en otras partes del cuerpo”. Otro tratamiento que se puede
utilizar, pero ante la ineficacia del resto de alternativas, es la cirugía, que “se hace como una liposucción debajo de la piel y se eliminan
las glándulas para que la persona deje de sudar”, dice Villares.
¿Cuándo hay que acudir a un especialista?
“Ante cualquier situación anómala presente en
los pies, el podólogo es el especialista y encargado de valorar,
diagnosticar y dar el tratamiento óptimo en cada caso”, señala Soriano. Además,
“en ocasiones se recetan fórmulas
magistrales con elementos esenciales que se preparan en farmacias
especializadas siempre bajo
prescripción”, concluye la especialista.

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