
Las estrías en las uñas pueden indicarnos algún
problema de salud.
Las estrías son lesiones cutáneas que normalmente se
producen debido a la rotura de la estructura de la piel. Pero estas no sólo
afectan a la dermis, sino que también pueden presentarse en las uñas. Las manos
son nuestra carta de presentación ante la gente, y por ello queremos que
nuestras uñas se vean sanas y bien presentadas pero le prestamos tanta importancia a las uñas de nuestros pies? Las
estrías de las uñas pueden traernos problemas estéticos, pero también pueden
indicarnos algún problema de salud.
Como lo indican innumerables estudios médicos “normalmente, el estado de las uñas refleja
el estado de salud del organismo, por lo tanto la aparición de estrías estará
relacionado con déficit de determinadas vitaminas como las del grupo B, o bien el corte excesivo
de la cutícula o al propio envejecimiento de la uña”. En algunas ocasiones
también se deben a determinadas patologías de base. También existen casos en
las que aparecen al recibir un golpe fuerte en la uña. Pero, por lo
general, en estos casos una vez que la uña crece y se va cortando, la estría se
elimina.
El principal síntoma de las estrías de uñas es la aparición
de un relieve ungueal, pero que también depende del tipo de estría que se
tenga. Por ello, hay que diferenciarlas en dos tipos:
1. Estrías longitudinales
o verticales: son líneas que van desde la punta de la uña
hasta la cutícula. Pueden tener profundidad variable, y normalmente se dan de
forma fisiológica, aunque se pueden agravar en alguna enfermedad sistémica como
la artritis reumatoide o el liquen plano. Si son regulares y
poco pronunciadas, no son muy importantes. Estas pueden ser solitarias o
múltiples, es decir, pueden afectar a una única uña o a casi todas. Con
frecuencia son del mismo color nacarado que la lámina ungueal, pero en
ocasiones pueden tener un tono blanquecino, amarillo o negro.
2. Estrías
transversales: ocupan parte del grosor de la uña, y pueden
ser aisladas o generalizadas. Se las denomina Líneas de Beau y se producen
normalmente como consecuencia de una disminución transitoria del proceso de
crecimiento de la uña, también por traumatismo o por una enfermedad que afecte
de forma generalizada al organismo.
Cómo tratarlas
Dependiendo del caso, así como del tipo de estrías que tenga
una persona, se podrá optar por una solución u otra. Si las estrías no son
muy profundas y la uña no es demasiado fina, se puede realizar un pulido de
lámina ungueal con el fin de alisarla. Otra opción sería aplicar una base de
esmalte antiestrías que ayudará a rellenar los surcos y hará que el esmalte con
color que se aplique posteriormente se adhiera mejor.
Otro método que se puede aplicar son los baños de
aceite templado. Estos consisten en templar ligeramente el aceite de oliva o de
almendras y meter las uñas durante unos minutos mientras que se masajean las
uñas y las cutículas para que el aceite penetre bien. Después de haber hecho
esto, podemos aplicar una mascarilla o crema para las manos.
De qué manera podemos prevenirlas
La dieta tiene siempre juega un papel importante en el
control de cualquier problema de salud y en este caso no podría ser diferente. El
consumo de frutas y verduras de hoja verde aporta vitaminas del grupo B, vitamina
C y A, así como minerales como el zinc, calcio, magnesio,
fósforo y manganeso que son muy importantes para ayudar al proceso de formación
de la uña.
Beber regularmente agua también ayudará a mantener las uñas
hidratadas. Por otra parte, las dietas ricas en proteínas y calcio
contribuirán a mejorar la estructura de la uña y tendrán un papel importante en
todo el proceso de formación de la misma.
Además de estas medidas dietéticas, también hay una serie
de actuaciones de cuidado de las uñas que pueden ayudar a evitar las
estrías.
Las líneas de cuidado básico incluyen: cortar, limar, hidratar, fortalecer y, con carácter excepcional, decorar. El cortado de las uñas se
hará con tijeras o cortaúñas adecuados comenzando por los lados y acabando
en el centro y siempre el corte debe ser recto. Para alisar los bordes se
realizará el limado, preferiblemente con limas de cartón o papel esmeril.
Además, hay que evitar en la medida de lo posible el agua caliente, las
sustancias agresivas, los detergentes y los golpes en las uñas. Después de
realizar la pedicura, siempre hay que hidratar las uñas con una crema adecuada
para disminuir la fragilidad y mantener la emoliencia de las cutículas.
Si la uña se quiere decorar, se aconseja utilizar siempre
una base con calcio y remineralizadora que además de rellenar, va a proteger la
uña del esmalte posterior. Los esmaltes semipermanentes es mejor no usarlos de
forma continuada porque para eliminarlos se necesitan productos más agresivos
como la acetona. A la hora de retirar los esmaltes siempre se recomienda el uso
de quitaesmaltes oleosos para evitar la sequedad que producen los disolventes
clásicos. Los esmaltes permanentes no son aconsejables porque no permiten que
la uña transpire pudiendo tener como consecuencia la acumulación de humedad
entre la lámina ungueal y el esmalte.
A pesar de todas estas recomendaciones, las especialistas
afirman que una vez que aparecen las estrías es difícil eliminarlas
completamente, pero sí que se pueden mitigar mediante los tratamientos
cosméticos y una buena alimentación.
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